miércoles, 24 de septiembre de 2008

Las etapas de la infección


Apenas iniciado el proceso infeccioso, la presencia del vih en el organismo es prácticamente indetectable. Este período (que puede extenderse por tres meses aproximadamente) es conocido como período de ventana. Por eso no es aconsejable realizarse el test de vih inmediatamente después de estar en una situación de riesgo. Si sospecharas que estuviste expuesto al virus, lo recomendable será que dejes pasar unos tres meses para realizarte el análisis y así estarás seguro de que los resultados serán confiables. Por ejemplo, si la exposición se produjo un 12 de agosto, deberías esperar al 12 de noviembre. Si te hicieras el test antes de esa fecha, el resultado podrías dar negativo aun cuando hubiera virus en sangre. Esto es así porque el testeo primario solo detecta los anticuerpos generados por la presencia del virus. Si la infección es muy reciente, el organismo todavía no ha tenido tiempo de liberar la suficiente cantidad de anticuerpos como para que el examen los detecte.

Superado el período de ventana, el virus ya es detectable por los medios convencionales pero se mantendrá sin síntomas hasta el inicio de la etapa sida. La duración de este período asintomático dependerá del estado inicial del sistema inmunológico, aunque las investigaciones demuestran que rara vez será inferior a los 8 ó 10 años. No obstante, durante todo este tiempo, el virus tendrá la capacidad de transmitirse de una persona a otra en determinadas condiciones.



Es importante recalcar que la infección puede ser transmitida en cualquiera de las tres etapas, pero el riesgo aumenta con el paso del tiempo y la multiplicación del virus.